Martes, Diciembre 12, 2017

La disparidad de criterios en las fiscalizaciones que realiza la Seremi de Salud a las farmacias privadas, versus a las que se encuentran en el sector público (en establecimientos de salud o farmacias populares). Esa es una de las situaciones que actualmente preocupa al Colegio de Químico Farmacéuticos en la Región.

La circulación de dos ordinarios que emitió la Autoridad Sanitaria a los servicios de salud y municipalidades de la zona provocó las respuesta inmediata del gremio. Para ellos, los documentos reflejan las diferencias entre el sistema privado y público, pues si bien establece condiciones de funcionamiento similares a los establecimientos privados, los incumplimientos no se sancionan de la misma manera.

"Mientras en el sector privado se realizan sumarios sanitarios, que van desde la multa a la clausura de los establecimientos por la no presencia del químico farmacéutico, en el sistema público no se cumple la Ley", precisan en una declaración pública.

El vicepresidente de la entidad en la Región, Pedro Novoa, aclaró que ese punto se refiere exclusivamente a que hay recintos, ya sea hospitales de baja complejidad o de administración municipal (Cesfam), que tienen extensión horaria en la cual no se encuentra un farmacéutico. Los ordinarios, explicó, hacen alusión a que si no está el profesional se deberán dejar en resguardo los productos sujetos a control legal y no entregar esos medicamentos en esos horarios.
v "Se hace la vista gorda (…). Hay una disparidad entre lo que se exige al mundo privado de lo que se le pide al público (...). Como la Seremi actúa como juez y parte, puede darse la posibilidad de no exigir tanto en el sector público", declaró Novoa.

Si bien les parece acertado que si no hay un profesional del área no se puede entregar ese tipo de medicamentos, el Colegio de Químico Farmacéuticos expone que no contar con éste en todo horario de apertura de la farmacia afecta a los usuarios en los tratamientos que llevan adelante.

Específicamente, los dos documentos se emitieron debido a que de detectó en las fiscalizaciones en los recintos públicos que la jornada de los químicos no coincidía con el horario en el que se encuentran abiertas las farmacias públicas. Es por eso que se les indicó que en el caso de los hospitales de alta complejidad debían asegurar la atención de un profesional de esa área desde las 8 a las 24 horas, y que en el caso de los recintos de baja complejidad y de los establecimientos municipales que extiendan horas en día hábiles (después de las 17 horas) o inhábiles y que no tengan un farmacéutico, deberán dejar resguardados los medicamentos.

Fuente: www.elsur.cl