Viernes, Octubre 20, 2017

En la Región Metropolitana, desde que se creó el modelo de recintos municipales en octubre de 2015, el Instituto de Salud Pública solo ha inspeccionado al de Recoleta. Este semestre comienza el plan de revisiones.

De las 135 farmacias populares que funcionan en el país, 40 están en la Región Metropolitana. Pero desde octubre de 2015, el Instituto de Salud Pública (ISP), encargado de fiscalizar a las farmacias en la capital, solo ha ido a inspeccionar a una.

Esa revisión fue el 27 de noviembre de 2015 a la farmacia de Recoleta, la primera que funcionó bajo el modelo en que el municipio compra los medicamentos y los vende a precio de costo a sus vecinos.

Dicha fiscalización se hizo cuando el local cumplía 43 días de atención y en medio de cuestionamientos de cómo funcionaría el sistema. El resultado de la visita de los inspectores fue que se instruyó un sumario por faltas como problemas de señalética y etiquetado parcial de precios en las cajas de los fármacos.

De esta forma, solo el 2,5% de las farmacias populares de la capital han sido fiscalizadas. La cifra contrasta con las inspecciones a las farmacias "comerciales" (de cadena e independientes), pues entre 2015 y 2016 se inspeccionó a 377 de un total estimado de 1.437, según datos del ISP. Es decir, el 26% del total.

El jefe de la sección de farmacia de la Agencia Nacional de Medicamentos del ISP, Sergio Muñoz, explica que el organismo tiene planes de fiscalización y que en el caso de las farmacias, "generalmente entran a este plan después de que llevan un año de funcionamiento".

Y como el grueso de los recintos populares de la capital comenzó a funcionar a mediados de 2016, "es a contar de este semestre cuando vamos a comenzar nuestro proceso de fiscalización a las farmacias populares", afirma Muñoz. Ello se repetirá en regiones, donde están a cargo del tema las seremis de Salud.

En las farmacias populares se revisarán aspectos como que siempre haya un químico farmacéutico y que los medicamentos estén bien almacenados, a la temperatura adecuada y con el debido registro, entre otros aspectos.

Foco especial
En la fiscalización habrá especial atención en aquellos locales que están realizando el fraccionamiento de medicamentos, es decir, que extraen del envase de origen la cantidad justa de unidades que necesita una persona y le entregan el tratamiento.

No es una simple venta a granel. El proceso debe cumplir con una serie de exigencias en la manipulación de los fármacos, por lo que deben contar con un espacio especialmente habilitado. Además, al paciente se le debe entregar un folleto explicativo del fármaco y sus contraindicaciones, y tiene que existir un registro que muestre exactamente cuál pastilla corresponde a qué lote de producción de las que se le entregó a cada paciente.

Interés acotado
El fraccionamiento de medicamentos en farmacias está permitido desde diciembre de 2015, pero desde entonces solo 11 locales de venta al público se han interesado y lo están haciendo. Todos son farmacias populares: Recoleta, Ñuñoa, Lo Prado, Buin, Maipú, Isla de Maipo, Vitacura, Colina, Peñaflor, Conchalí y El Bosque.

"Me parece muy bien que se fiscalicen las farmacias populares, especialmente las que están haciendo fraccionamiento, porque yo tengo serias dudas de si están cumpliendo con las buenas prácticas que se exigen a todas las farmacias o es un simple tijereteo de envases", dice el presidente del Colegio de Químicos Farmacéuticos, Mauricio Huberman.

A juicio del profesional, "ha habido manga ancha con las farmacias populares. Yo creo que no se les ha exigido que cumplan la ley de igual manera que al resto de los recintos, y es hora de que se comiencen a fiscalizar en serio".

Y respecto a que solo haya farmacias populares interesadas en fraccionar medicamentos, Huberman advierte que "tiene que ver con que las farmacias se toman en serio el tema y no tienen hoy las condiciones para hacerlo".

135
farmacias populares hay en el país, pertenecientes a 132 comunas distintas. La Florida, Renco y Quilleco tienen dos.

Tres
recintos comunales funcionaron por unos meses, pero cerraron este año: los de Cerro Navia, Calbuco y Puerto Varas.

Once
locales municipales tienen autorización sanitaria para practicar el fraccionamiento de medicamentos.

40
farmacias populares hay en la Región Metropolitana. Desde 2015, el ISP ha fiscalizado solo a una: la de Recoleta.

Fuente: http://www.economiaynegocios.cl