Jueves, Octubre 17, 2019

Es una realidad que hoy existen más de medio centenar de comunas de zonas más aisladas sin farmacias en Chile, las cuales incluyen la Antártida. Algunos parlamentarios sugieren que la solución de acceso a medicamentos en estos lugares es liberar la venta de medicamentos que no exigen receta a otros establecimientos comerciales.

Resulta pertinente revisar los datos disponibles con un criterio de salud pública, donde el acceso a medicamentos está ligado a la red de salud, y no sólo a la compra de los mismos en establecimientos comerciales.

Lo anterior va en línea con la modificación al Código Sanitario donde se propone el reconocer que fármacos son bienes sociales para interés general de la nación y la salubridad pública. (Modificaciones al Art. 94) Existe un estudio realizado Commissioned by Danmarks Apotekerforening en políticas farmacéuticas europeas, sobre la liberalización de Fármacos de venta OTC, mostró que realizar venta de medicamentos OTC fuera de las farmacias, no mejora el acceso a los fármacos, ya que no disminuía su precio y no lograba aumentar la cobertura geográfica. Hay diversos informes en la misma línea que corroboran que este tipo de medidas no significan una contribución al acceso a medicamentos de la población.

No cabe duda de que la distribución geográfica de las farmacias en Chile es desigual, ya que los incentivos de instalación de privados son estrictamente comerciales. Esto difiere de la situación de farmacias populares o municipales. Por otro lado, la propia Constitución establece que cuando un mercado no sea abordable por privados será el Estado quien asegurará los derechos correspondientes.

Además, debe considerarse que la mayor parte de los pacientes crónicos de estas áreas, acceden a sus terapias de medicamentos -que por cierto requieren receta- a través de la red de salud pública.

Dicho lo anterior, si la inquietud es dotar de medicamentos a los habitantes de estas zonas, nuestras autoridades debiesen abocarse a otorgar una solución sanitaria a esta inequidad y evaluar incentivos a la instalación de farmacias independientes o farmacias populares, disponer farmacias móviles mediante esquemas asociativos, por citar opciones.

Por último, es pertinente recordar que el propio ministro Jaime Mañalich haya descartado la medida que fue también rechazada en la Comisión de Salud de la Cámara de Diputados en enero de 2019, siendo consistente con lo planteado previamente y realizando propuestas que se enmarcan en opciones reales para abordar el problema del alto gasto de bolsillo en Chile como lo son regular los precios de los medicamentos, reanudar el proceso de bioequivalencia, aumentar la fiscalización o incentivar una mayor competencia en el mercado farmacéutico.

Contenido enviado por:
Ana Victoria Nieto
Presidenta del Colegio de Químico Farmacéuticos y Bioquímicos de Chile

Fuente: www.elquintopoder.cl