Lunes, Septiembre 16, 2019

Con la finalidad de disipar las dudas que existen en torno a la Ley de Fármacos -comenzó a operar este año- entre los profesionales que deben prescribir y entregar los medicamentos, ayer el presidente Nacional del Colegio de Químicos Farmacéuticos, Mauricio Huberman, expuso en el Hospital Regional de Concepción sobre las implicancias y los puntos de conflicto que se han generado en torno a la normativa.

Al encuentro, realizado en el auditorio del recinto de salud, llegaron funcionarios de otros establecimientos hospitalarios de la red asistencial. En la exposición, Huberman se refirió a los distintos puntos de conflictos y que tienen relación con el fraccionamiento, la bioequivalencia y el incentivo, entre otros.

"Hay 10 puntos de conflicto bastante interesantes que se deben manejar y saber, y para que todos los profesionales tengan una formación al respecto", contó el dirigente nacional.

INTERPRETACIÓN

A pesar que la ley es evaluada como positiva en diferentes aspectos, Huberman, declaró que hay situaciones que deben ser analizadas porque han existido problemas para interpretarla.

"La ley tiene varios aspectos positivos. Hemos visto una serie de normas que tienen que ver con las farmacias como centros de salud o que el medicamento sea visto como un bien esencial (…). Pero nos hemos encontrado con que gran parte de normativa ha estado muy mal redactada".

El presidente de los Químicos Farmacéuticos basa esta apreciación en que se ha tenido que reinterpretar cada punto para efectuar las fiscalizaciones. Como ejemplo expuso que para inspeccionar el tema de los incentivos a la venta de un producto debió solicitar la ayuda del Ministerio de Salud y del Instituto de Salud Pública para determinar qué es lo que efectivamente se debía hacer.

"Yo creo que la ley tiene muchas falencias respecto al total de lo que dice que debe hacerse, porque no está claro. Creo eso debemos aclararlo y tenemos que hacer que se le explique a la gente", comentó Huberman.

Considera que uno de los puntos de conflicto que se generó con la ley fue que se crearon algunas prerrogativas para los usuarios y que no se han cumplido. Esto, tiene relación con la información que se entregó en su momento de que la bioquivalencia tendría una implicancia en el precio, pero para el dirigente este análisis no se ha realizado por parte de las autoridades, en especial del ex ministro de Salud, Jaime Mañalich, porque el foco está dado en la diferencias que hay entre un bioequivalente y genérico y los de marca. "Eran ejemplos demagógicos que no tenían que ver con la realidad y con lo que iba a pasar", declaró Huberman.

A su juicio, el tema debería estar enfocado en determinar si la normativa ha generado una mayor venta de genéricos por sobre los de marca. En este aspecto, el análisis del colegio es que en ciertos productos la tendencia apunta a que se han adquirido más genéricos, obligando a los de marca a disminuir sus precios. "Hemos visto que en algunos productos su venta ha aumentado, como es la metformina genérica. Ha logrado llevar el precio hacia abajo", sostuvo Huberman. No obstante, el dirigente dijo que casi el 15% de los productos de esta categoría han subido sus precios.

LOS PUNTOS A MODIFICAR

Uno de los puntos que el presidente del Colegio de Químicos Farmacéuticos declaró que debe revisarse se refiere al fraccionamiento de los medicamentos. Esta postura la expusieron en el reglamento que se está viendo.

"El fraccionamiento es uno de los más peligrosos, creemos que ése debemos readecuarlo por completo, porque en la forma que está escrito puede causar un problema más grave", dijo el dirigente.

Sostuvo que si se aplica de la forma que está establecido llevará a que las farmacias independientes deban cerrar, situación que generaría un problema de acceso más grande del que se quería solucionar con la normativa. "Hoy se dice que debe haber un espacio mínimo para hacer fraccionamiento. Las farmacias pequeñas y medianas no pueden disponer de los metros cuadrados para eso, deberían contratar un profesional de manera exclusiva y con eso haces desaparecer a todas las farmacias independientes", declaró.

Para Huberman el problema radica en que al fraccionar se pierde la ración o se pueden entregar vencidos a los usuarios. El método propuesto es que se entreguen por blister (envase que contiene un número determinado de píldoras) y no por unidades.

Otro punto de conflicto es el referido a los incentivos o comúnmente llamadas "canela". En este aspecto el presidente del Colegio de Químicos Farmacéuticos fue tajante y sostuvo que no se ha cumplido. "Hicimos denuncias al Ministerio del Trabajo y a la Inspección del Trabajo, de que todavía se están aplicando incentivos, les hicimos ver como se escondían bajo otros nombres", contó.

Huberman, además, dijo que "estamos trabajando con la Inspección del Trabajo. Nos pidieron una serie de antecedentes que les entregamos y en base a eso están fiscalizando".

Fuente: www.elsur.cl