Lunes, Septiembre 16, 2019

Concepción 11 de Enero del 2015

Que mas evidencia se necesita para comprender la demanda de la colegiatura obligatoria para los colegios profesionales, ayer fue el caso “colusión de las Farmacias”, hoy el “caso Penta”, donde se ha calado y vulnerado muy profundo, tanto en el patrimonio nacional como también el bienestar común, la fe pública y la ética Profesional .hoy, a ya casi, 20 años de lucha por lograr que nuestro hermoso país sea más justo ,con reales oportunidades de igualdad de desarrollo para todos sus ciudadanos, me queda más que claro como los grandes poderes económicos han prevalecido y mantenido intactas todas sus favorables condiciones y leyes para aplastar pisotear cualquier intento de cambiarlas, si pues ,integración vertical, competencia desleal, nula transparencia, monopolio o oligomonopolio y concertación o colusión, que venimos delatando durante todo este tiempo, han chocado con un “murallón económico-político que las ha pulverizado a su nula expresión.

Será necesario explicar a los detractores de la colegiatura obligatoria por que la famosa “libertad individual” no pesa y vale absolutamente “nada” y que ha sido el “alimento”, que ha servido para el predominio de estos grupos económicos hasta el límite de decir que hoy dependemos de no más de seis de ellos. será necesario además explicarles que el tener un título profesional es o se transforma en una poderosa “arma” ,el poder del conocimiento, que puede ser aun mas potenciado con el apoyo del poder económico y que puede afectar la libertad ,tu libertad cuando tú, que no posees de este conocimiento requerirás de ello, o estás en reglas generales sometidas a ello, ¿se está defendiendo intereses particulares?, absolutamente no, la sociedad se debe a sí misma es por tanto en bien de ella que este poder del conocimiento debe ser “regulado por quienes lo poseen y dominan, es decir, los Colegios Profesionales.

17 Colegios profesionales de nuestra región del Biobío acabamos de entregar un documento (que se adjunta), solicitando esta demanda a la Presidenta, que a todas luces hoy pasa a ser una “imperiosa necesidad”. Así esperemos la iluminación de nuestro buen Dios y Padre Jesús, para que la clase política y nuestros actuales gobernantes entiendan que para que existan reales garantías que salvaguarden la ética, el bien común y la fe pública se requiere urgentemente que esta se haga efectiva.

Un abrazo.
Carlos Vallejos Mora Delegado nacional para la Colegiatura Obligatoria de los Colegios profesionales del Colegio de químicos Farmacéuticos y Bioquímicos de Chile

Excelentísima Señora
Michelle Bachelet Jeria
Presidenta de la República
Palacio de La Moneda

Santiago de Chile De nuestra consideración:
Ante el inminente relanzamiento del Proyecto de Ley sobre Colegios Profesionales por S.E. Presidenta de la República, Sra. Michelle Bachelet Jeria, anunciado por la Ministra Secretaria General de la Presidencia, Sra. Ximena Rincón, en el seminario “Mejores profesionales para Chile”, realizado en Santiago en julio del presente año y sometido actualmente a revisión, los Colegios Profesionales de la Región del Bío Bío exponemos lo siguiente:

Sin restar valor al enorme mérito que vislumbra el Proyecto de Ley de Colegios Profesionales (Boletín 6562-07), que obviamente fortalecerá aquellos aspectos de la ética profesional, que son de vital importancia para el desarrollo de nuestro país, estimamos que existe un aspecto de suma relevancia que sin duda, hará que se concrete lo que persigue tan significativa medida. Nos referimos a la colegiatura obligatoria.

De la sola lectura del Proyecto de Ley referido, en su artículo 14, se desprende que no se establecerá esta normativa. Lo anterior no cae sino dentro de la lógica constitucional, toda vez que el artículo 19 número 15 inciso 3 de la Constitución Política de la República excluye la posibilidad de que una persona sea obligada a pertenecer a una asociación; y que, adicionalmente, el artículo 19 número 16 inciso 4 de nuestra Carta Fundamental –más específicamente- establece que no podrá exigirse como requisito la afiliación a entidad u organización alguna, para ejercer una profesión.

Nuestra idea es exponer una visión de la realidad, junto con una posible solución a las problemáticas existentes que prevalecerán al no darle calidad de obligatoriedad a la colegiatura profesional, materia que es aplicable en países desarrollados.

La desregulación de las carreras profesionales -que carecen de obligatoriedad de acreditación (salvo Medicina y Pedagogía), junto al carácter mercantil que ha adquirido la educación superior y la carencia de normas éticas, tanto en las prácticas como en los contenidos curriculares- ha generado no sólo una sobreoferta de profesionales en muchos campos laborales, sino que también un constante y mantenido deterioro en la calidad de los mismos.

Creemos firmemente que la obligatoriedad de pertenencia a los Colegios Profesionales de todo individuo que ostente un título profesional permitirá que dichas entidades ejerzan una efectiva tuición ética, no sólo del ejercicio profesional, sino que también de las instituciones que otorguen los mencionados títulos, lo que constituye un objetivo fundamental para el desarrollo de nuestro país.

El Estado debe resguardar que la sociedad reciba a los profesionales formados y educados con las mínimas normas de calidad y ética profesional, para lo cual la libertad individual de no afiliarse a ninguna organización -protegida por la actual Constitución de la República- debería someterse al interés nacional; quienes poseen los conocimientos y la experiencia suficientes para garantizar dichos estándares éticos y de calidad son, precisamente, los colegios profesionales. Cabe señalar que este punto no lo garantiza la acreditación, ni de las carreras, ni de las universidades.

A los Colegios Profesionales les competen asuntos en los cuales el Estado debiera tener mayor y especial interés, por ello, su personalidad jurídica, su organización, funcionamiento y sus atribuciones se debieran otorgar por ley. Sólo así, éstos tendrán facultades y estarán dotados de extraordinarias atribuciones para "robustecer la colaboración" entre profesionales, dignificar la profesión, "poner atajo al ejercicio de personas incompetentes, indignas o negligentes", adoptar medidas disciplinarias y sancionar normativas que regulen el ejercicio de las profesiones fortaleciendo las mismas. La Colegiatura Obligatoria como condición para el ejercicio de la profesión devuelve la característica que se inscribía fielmente en el hecho de que el régimen aplicable a los Colegios era el de derecho público, en lo relativo al ejercicio de sus facultades de dignificación, disciplina y vigilancia del ejercicio profesional.

Dotados de tales garantías legales, los Colegios Profesionales podrán contribuir al Estado con acciones tan necesarias hoy en día como la fiscalización, regulación, prevención y fomento del quehacer profesional, resguardando la fe pública y el bienestar común. Ambas vulneradas fuertemente en la situación actual.

También podrán contribuir, como organizaciones intermedias de la sociedad civil, a corregir en forma efectiva las desviaciones que suceden en nuestra sociedad producto de la desregulación y falta de control de la oferta de servicios profesionales. Además, se logrará indirectamente restablecer el respeto ciudadano hacia las instituciones públicas y privadas de nuestro país, oponiéndose por su sólo accionar, a la generalizada crisis de confianza actual que pone en riesgo nuestra sustentabilidad y desarrollo democrático.

Es necesario para nuestra nación corregir la minimización del protagonismo de los Colegios Profesionales en la sociedad, desde que fueron reducidos a meras asociaciones gremiales, anulando con ello la realización de una de las vocaciones humanas más nobles, esto es, servir socialmente al desarrollo de la comunidad a la que se pertenece.

Desde nuestra perspectiva el primer deber de un profesional es observar una conducta a toda prueba, que honre los esfuerzos del estudio y la adquisición de conocimientos, así como la formación humanista y de servicio público que debió recibir. Los profesionales no queremos continuar ejerciendo solamente el derecho de ganarnos la vida, sino que además, devolver a la sociedad lo que ella nos ha entregado.

Al efecto, debemos recordar, por último, que durante largos años de convivencia democrática y republicana los Colegios Profesionales contaron con las prerrogativas de la obligatoriedad de las que hoy en día carecen, no pudiendo por lo tanto, cumplir eficazmente con los siguientes objetivos fundamentales:

a) Constituirse en un respaldo institucional a particulares, empresas o instituciones –en suma, para la sociedad entera- que contraten un servicio profesional. Esto, dado que la pertenencia al Colegio Profesional representará una certificación de que el profesional cumple con el prestigio y orientación ética requeridos en sociedad y una garantía de que su actuar está sujeto a una constante revisión.
b) Asegurar el efectivo control ético de la actividad profesional, posibilitando la sanción pública a las faltas a la ética profesional.
c) Recuperar y potenciar la calidad de árbitros de los Colegios Profesionales, en temas relacionados con el ejercicio de la profesión
d) Facilitar la asociatividad, coordinación y cooperación entre el aparato público y el privado.
e) Constituirse en instancia efectiva para la defensa del bien social.

Por todo lo anterior, la Colegiatura Obligatoria debe ser incluida en el Proyecto de Ley, dado que es la única forma de recuperar la significación, alcance y trascendencia de las importantes instituciones intermedias de la sociedad civil como lo son los Colegios Profesionales, aportando, desde este ámbito, a la reconstrucción del tejido social y al desarrollo de nuestro país.

Para concretar lo anterior, estimamos que los Colegios Profesionales, como grupos intermedios, deben trabajar, en conjunto, con las autoridades ejecutivas y legislativas y hacemos un llamado y una invitación a hacerlo.

Es la voluntad del conjunto de Colegios Profesionales del Bío-Bío, que suscriben la presente declaración.

Colegio de Ingenieros
Colegio de Matronas
Colegio de Arquitectos
Colegio de Abogados
Colegio de Ingenieros Constructores
Colegio de Profesores
Colegio de Asistentes sociales
Colegio de Nutricionistas
Colegio de Químicos Farmacéuticos y Bioquímicos
Colegio de Periodistas
Colegio de Médicos veterinarios
Colegios de Tecnólogos médicos
Colegio de Enfermeras
Colegio de Contadores
Colegio de Odontólogos
Colegio de Psicólogos
Colegio de Bioquímicos