Viernes, Abril 23, 2021

Los diputados José Miguel Castro (RN), Juan Luis Castro (PS), Miguel Crispi (RD), Javier Macaya (UDI) y Víctor Torres (DC); junto a los senadores Francisco Chahuán (RN), Luz Ebensperger (UDI), Carolina Goic (DC), Guido Girardi (PPD) y Rabindranath Quinteros (PS) sesionarán este jueves, en la comisión mixta que analiza el Boletín Nº 9914-11, que "modifica el Código Sanitario para regular los medicamentos bioequivalentes genéricos y evitar la integración vertical de laboratorios y farmacias". O como se conoce popularmente, la Ley de Fármacos II.

Expertos en el tema afirman que la sesión de ese día será una de las más complejas, por el tema a tratar. Ya han sesionado en anteriores ocasiones, logrando votaciones unánimes. Pero la de este jueves será compleja, ya que entre las 17.00 y las 18.30 horas se debatirá un único tema, si es que alcanzan: que las recetas se prescriban por el nombre genérico de los medicamentos y no por marca.

Las recetas prescritas de esta forma usan la nomenclatura de la Denominación Común Internacional (DCI). Esto permitirá, entre otras cosas, que las personas puedan acceder libremente al medicamento más barato, ya que el doctor tendrá que por obligación recetar el nombre genérico del bioequivalente, pudiendo la persona llegar a las farmacias a pedir ese remedio. El doctor, por otro lado, podrá recomendar, de forma oral al paciente que compre el nombre ficticio de un remedio colocado por un laboratorio, que es más caro que el genérico. Esa opción quedará a elección del mismo paciente al momento de comprar.

El tema genera discrepancias en los integrantes de la comisión, lo que ha entrampado esta discusión. Según fuentes informadas, no han dejado de llegar presiones para que esto no se apruebe. Desde la Asociación Industrial de Laboratorios Farmacéuticos advirtieron hace algún tiempo que, dada la situación de la bioequivalencia en Chile, sería un riesgo “aprobar una ley que obligue a las y los médicos a prescribir recetas exclusivamente por DCI”.

El senador Quinteros, en conversación con El Mostrador, explica la complejidad de este tema: "No se si vamos a tener los votos, por las posiciones que hemos escuchado, pero lo vamos a someter a votaciones esta semana". Lo complejo es que "como no todos lo medicamentos son intercambiables (por genéricos y bioequivalentes), nosotros estimamos, como oposición, que debe haber un periodo de transición que puede ser de 8 meses a 1 año, para recetar estas excepciones".

"Mientras más excepciones para recetar marcas existan, los prescriptores van a seguir recetando medicamentos caros. Van a entrar menos bioequivalentes al mercado. No va a haber intercambiabilidad, pasando a ser letra muerta la ley en este punto. De lo que se trata es que sean dispensados aquellos productos farmacéuticos que tengan categoría de intercambiables y así su costo sea menor. Lo que pretendemos es que bajen los medicamentos, hoy día el gasto de bolsillo es muy alto en este país", añadió.

Opinión similar tiene el senador Girardi –uno de los impulsores de este proyecto el año 2015–, quien explica que se busca terminar con una categoría que, a su juicio, es "una estafa": "Hay dos tipos de medicamentos en el mundo, el innovador, que es el medicamento del laboratorio que creó ese medicamento, que puede o no tener patente, y los genéricos, que son cuando los laboratorios pierden la patente. En Chile, tienes una tercera categoría que yo creo que es un fraude, que es el genérico de marca, que es el mismo genérico, que solo le cambiaste el nombre y el envase", añadió en conversación con El Mostrador.

"Entonces, la primera pelea, y esto lo ha defendido lamentablemente el oficialismo a brazo partido... Si tú miras los laboratorios hicieron una campaña a página completa, publicaciones, insertos en diarios, diciendo que había que recetar la marca, que eso violaba la autonomía de los médicos, porque su lógica es ofrecerte la marca y no el genérico, porque es obvio, si yo tengo un medicamento que vale $50.000, quiero que tú recetes ese remedio, si yo soy el dueño del laboratorio", explicó Girardi.

"Si queremos bajar los precios de los medicamentos, lo que hay que hacer es recetar el DCI y esta es una pelea titánica, esta es la madre de todas las batallas, en primer lugar, porque si se mantiene la receta por marca van a seguir habiendo estos incentivos para que el médico, en vez de recetar los medicamentos más baratos, recete los medicamentos más caros, sin ninguna razón, habiendo además bioequivalentes", agregó.

En esa línea, lo que explican Girardi y Quinteros es que hay que darle un plazo a los laboratorios para que sean bioequivalentes. "Aquí la discusión con los sectores de la derecha que lamentablemente se oponen a que haya DCI, en el fondo es mantener el privilegio de los medicamentos caros", acusa Girardi.

Si bien aseguran que no ha existido tráfico de influencias de cara a la votación, esta no está definida, a pesar de que en la comisión hay, a primera vista, un seis a cuatro a favor de la oposición, claro está, si es que todos se cuadran. "Yo espero que todos los votos nuestros estén. Si están todos los votos de la oposición, no habría problema", puntualiza Quinteros.

Fuente: www.elmostrador.cl