Martes, Diciembre 07, 2021

Estimado Director:

Al leer la avalancha de cartas enviadas hacia su persona de parte de connotados economistas, sobre la liberalización de medicamentos de venta directa hacia sitios distintos de las farmacias, proyecto lanzado por el actual gobierno, que viene siendo rechazado transversalmente por los parlamentarios, no solo en su forma original, si no también hoy en día con intentos de pasar casi camuflado, disimulado en el proyecto de la nueva ley del medicamento, es que quisiera opinar, tratar de clarificar como profesional directamente involucrado en este ejercicio y esperando no pecar de inocente ,es decir, interpretarlas como una visión netamente economicista ,esto porque llama la atención el lanzamiento casi en paralelo de este mal y riesgoso proyecto para la salud de la población, con la llegada a nuestro País de una empresa dedicada al rubro de supermercado y que maneja y lidera no exentas de varios conflictos de toda índole (social, laboral y en salud ) este tipo de ventas en estados unidos .pero pensando que en chile no existen hechos que avalen este tipo de suspicacias y para graficar, no solo a ellos si no así también a la opinión pública en general lo que significa hablar de medicamentos, les solicitaría para ello usar un poco de imaginación, así pensemos que este medicamento es como un submarino con alas, con una misión marítima especifica de destrucción, así, en su cabeza llevas los torpedos que al hacer contacto con el objetivo lograran dicho propósito, pero además este posee en una de sus alas un garfio y en la otra un martillo y en su cola un rastrillo, así precisamente es el recorrido de este medicamento en nuestro mar interno (sangre), lo consumimos para solucionar una dolencia o enfermedad especifica, pero olvidamos que estos son substancias con estructuras químicas o más bien con grupos químicos capaces de enganchar, barrer, gatillar y interactuar, no solo con otros medicamento, alimentos sino también inclusive, con substancias normales de nuestro cuerpo y que pueden tener efectos, aun logrando el objetivo principal, muy nocivos para nuestro organismo.

Estimado director, este tipo de situaciones o conflictos no viene si no a resaltar ,reforzar lo que venimos solicitando ya varios colegios profesionales a los distintos gobiernos, como es la colegiatura obligatoria de los colegios profesionales y que estos sean corporaciones de derecho público y es así, como ya existió en nuestro país, en que cada colegio, dado el dominio y poder acabado de su ejercicio profesional, era responsable en todos sus ámbitos de fiscalizar, regular como también optimizar dichos roles, e inclusive con una injerencia directa en la dictación o formación profesional, llegando a influir en las mallas curriculares básicas que las sustentaban. Entonces bajo esta premisa poder decirles, hacerles ver a estos profesionales de la economía, que en temas como salud, educación y derechos básicos de desarrollo del ser humano, el sumar 2 más 2 en estas aéreas, no da necesariamente cuatro .Así en nuestro caso injerir un medicamento para quitar un simple dolor de cabeza , puede que efectivamente se logre dicho alivio, pero si las dosis no son respetadas, puede terminar en daño hepático (hígado) y doy este ejemplo en particular porque muchos de estos economistas citan dentro de estos medicamentos al renombrado Paracetamol ,pues bien, si nuestro ejercicio profesional tuviera la calidad que se viene solicitando , por tanto con un real poder de decisión sobre las mismas, este inofensivo medicamento a nuestro juicio, debiera estar retirado del mercado, precisamente porque la experiencia, no solo en nuestro país ( CITUC ), sino también a nivel mundial, está plagada de reportes científicos que informan que este medicamento, aun en dosis terapéuticas, puede producir grave daño hepático.

Uno de los principales argumentos, mirados desde el punto de vista económico, que se dice justifica este proyecto, es aumentar la competencia, pues este mercado está demasiado concentrado y efectivamente es así, pero de quien fue la culpa, sino precisamente de las autoridades pasadas y presentes que no tuvieron la sabiduría de frenar este canibalismo avasallador de una política de libre mercado, que siendo un mal necesario para ciertas necesidades del ser humano, como ropa, línea blanca, autos u otros lujos, no lo es, sin una adecuada regulación o fiscalización, para necesidades básicas de desarrollo, como la salud y educación. Y fue así que temas tan transcendentales para un funcionamiento racional y justo de este famoso mercado, no fueron ni han sido hasta el momento controlado, tales como eliminar la integración vertical, preocupación real de la transparencia y competencia desleal del mismo y la famosa colusión, no solo la actual, afortunadamente penalizada ,sino también la inicial, aquella donde las cadenas y varios laboratorios se coludieron para barrer a las farmacias pequeñas, muchas de ellas tradicionales en sus respectivas regiones, colusión denunciadas por nosotros ante fiscalía nacional económica desde el año 2000.Resultados, particularmente en nuestro ejercicio profesional, pasamos de representar el 85 % del mercado a hoy en día con suerte el 5% del mismo. Pero esto no es lo más desastroso, por que las consecuencias son para todo el mercado en general, con monopolios y en otros areas económicas, oligomonopolio, con prácticamente nula (hoy en boca de todos) distribución de las riquezas, y sin dudar, puedo decir que somos los esclavos moderno de seis familias en chile y no más de quince a nivel mundial. Finalmente no me queda más que agradecer a la gran mayoría de los parlamentarios , no solo a aquellos que pertenecen al área de la salud, principalmente médicos, que transversalmente y fieles a su juramento hipocrático, viendo lo nefasto que resulta en la vida de las personas este tipo de determinaciones lo han vetado, sino también felicitar a aquellos parlamentarios, que no perteneciendo a esta área, han comprendido que hablar de medicamento es hablar de substancias químicas de alta complejidad con acción biológica. Y que no es sinónimo, por ejemplo, que comprar corbatas.

Se despide atentamente de usted.

Carlos Vallejos Mora
Presidente Colegio de Químicos Farmacéuticos y Bioquímicos Regional Concepción