Miércoles, Octubre 20, 2021

Señor director:
La Marcha de los Enfermos puso en evidencia, entre otros temas, la falta de reembolso de medicamentos de alto costo, lo que determina gastos catastróficos y endeudamiento, especialmente de los más vulnerables.

Pese a lo dicho por el ministro de Salud, el proyecto de ley que se discute actualmente (Ley de Fármacos) no es la solución. Un eventual aumento de cobertura financiera a determinadas intervenciones supone definiciones interesantes en medio de un contexto de recursos limitados.

¿Qué estamos dispuestos a financiar? Existen múltiples grupos de interés preparados para entregar los más variados argumentos, incluyendo la industria farmacéutica, pacientes, médicos, prestadores y, por qué no, el poder político y los parlamentarios. El diagnóstico es que no tenemos una institucionalidad independiente y técnica establecida para hacer frente a estas tensiones.

A medida que las intervenciones sanitarias se complejizan aumenta la presión sobre el gasto sanitario. El mayor acceso requiere políticas de largo plazo, serias y con definiciones difíciles, como sería declarar un medicamento sin costo efectividad y limitar su reembolso.

Lo importante tiene que ser siempre buscar el apoyo irrestricto a los que padecen de enfermedad, pero con la obligación ética de no malgastar los recursos, asignándolos a lo que realmente otorgue beneficio, a un precio adecuado.

Rubén Gennero Riganti

Fuente: www.latercera.com